| Violencia, veneno fulminante para el fútbol | |||
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Las ligas de fútbol amateur buscan erradicar las agresiones e insultos contra jugadores, árbitros y dirigentes.
(Madrid, GL).- El buen futbolista no es el que arremete, agrede o desafía físicamente. Es el que juega, domina el balón y disfruta con el fútbol. Es el jugador que utiliza la inteligencia para lograr la victoria, más no los puñetazos para pretender intimidar en la cancha. Golazo Latino ha apostado por el buen fútbol latino. Por un deporte limpio y sin violencia. Por convertir el deporte rey en la actividad integradora y en una herramienta eficaz para la convivencia de los extranjeros en Madrid, pero no por una actividad violenta que pueda poner en juego la integridad física y la vida de nuestros protagonistas. Lamentablemente unos pocos están convirtiendo la cancha en un ring de boxeo y ese no es el objetivo. Las ligas y asociaciones deportivas tienen un gran desafío: luchar contra la violencia en los campos de fútbol y en los demás eventos deportivos. La Asociación de Árbitros Amistad, empezó hace dos años una campaña contra la práctica de la violencia en los campos de fútbol. La organización asegura que los árbitros son el blanco de agresiones físicas y morales por parte de los jugadores e hinchada. “ Somos seres humanos. Si desempeñamos el papel de jueces es porque sabemos las reglas de juego y esas reglas se deben respetar. Si las sancionamos es porque se ha cometido un error falta”, aseguraba hace dos años Mario Morales, ex presidente de la organización. Sin embargo, la realidad es otra. La euforia hace presa de muchos futbolistas quienes, sin controlarse, utilizan las agresiones físicas para reclamar. Hernán Mosquera, presidente de la Federación de Ligas y Asociaciones Deportivas Latinoamericanas (Federaligas) también ha rechazado la práctica de la intimidación en los campos. “Estamos buscando los acuerdos necesarios entre todas las ligas de fútbol amateur y agrupaciones de árbitros para que los agresores no puedan jugar en ningún campeonato”, manifiesta Mosquera.
“Ni un árbitro, ni un jugador, ni un dirigente y ni un aficionado debe permitir ser agredido en un campo de fútbol. Vamos a combatir todo acto de violencia en la cancha”, asegura el dirigente. Rafael Palaquibay, presidente de la liga Alianza Ecuatoriana, dijo a Pasión Deportiva que la campaña contra la violencia en el fútbol empezó hace dos años. “Cuando un jugador arremete contra otro inmediatamente se va de la liga. Nosotros le abrimos un expediente que es enviado a la organización de árbitros para que ya no participe en nuestra organización”, asegura el dirigente. Esta es solución compartida con la de Federaligas. Los árbitros son los jueces de las canchas, de los campos. Ellos son los encargados de imponer el orden, el respeto y de imponer las sanciones correspodientes. Milton Castellanos, ex presidente de la Asociación Pueblos del Ecuador en Madrid (Apem), aseguraba que “nada justifica la violencia en el campo”. “Los representantes de las ligas de fútbol debemos reunirnos, ponernos de acuerdo para que ni jugadores ni equipos agresores participen en los campeonatos”. Ese compromiso es compartido con el de los árbitros. “Nosotros no arbitraríamos un partido si entre los jugadores hubiera un jugador que haya sido expulsado de otra liga”, afirma el árbitro. El Directorio de la Liga Alianza Ecuatoriana combate desde hace años la lacra de la violencia en los campos de fútbol. El presidente, Rafael Palaquibay, que según el reglamento “todo jugador que agreda, insulte a otro jugador o al árbitro será expulsado del campeonato”. |


































